lunes, 6 de mayo de 2013


Sistema de Información y Gerencia de Servicios Universitarios
TEMAS
Tendencia de los Sistemas de Información  en la Gestión Académica

Grupo 2
FACILITADOR
DR.  Etanislao De la Cruz
PRESENTADO POR
José Miguel Candelario C.     Mat.  93 – 1125
Jenny Taveras  Trinidad         Mat.  97 – 0953
     Dionisio Páez                                   Mat. 2012 - 4047

Las Tecnologías de la Información y de la Comunicación (TICs) son tecnologías digitales para almacenamiento, transmisión y recepción de informaciones. La sociedad cambió y la educación universitaria debe adecuarse a la presencia de la informática y otras TICs.

Las TICs son la base para un entorno nuevo en el que tendrán que desenvolverse los procesos de enseñanza y aprendizaje. Se evidencia la necesidad de fomentar una concepción "integradora-educacional" de las TICs.
Entendemos por Tecnologías de la Información y de la Comunicación (TICs) a las tecnologías digitales utilizadas para el almacenamiento, tratamiento, transmisión y recepción de informaciones y mensajes (Gros, 2000; Levis, 2006; Levis, 2007; Skinner, 1958).

La sociedad en la que se desenvuelve la gestión universitaria no es la misma en la que fue creada, por lo cual su metamorfosis es necesaria y hasta obligada. La gestión universitaria en sus diferentes modalidades y niveles debe adaptarse a la presencia de la informática y de otras TICs en la mayoría de sus actividades (Brunner, 2003; Levis, 2006; Marenco & Urvoy, 1975).

El ingreso masivo de computadoras y dispositivos informáticos en actividades educativas condiciona la conceptualización, el pensamiento y hasta la memorización de experiencias y conocimientos, influyendo en la resolución futura de tareas (De Kerckhove, 1999; Skinner).

Diversos autores señalan que la presencia de TICs no implica que hayan cambiado de manera significativa las prácticas áulicas y que su uso responda a propuestas de gestiones innovadoras y transformadoras. Las TICs han reabierto debates sobre las formas de enseñanza y sobre cómo otros espacios (incluyendo los virtuales) son un soporte para el aprendizaje (Brunner).

Actualmente asistimos a la transición entre dos paradigmas pedagógicos referentes al modo de enseñanza y aprendizaje con TICs:

El instrumental-utilitario que propugna la utilización de las mismas como recurso didáctico a modo de "máquinas de enseñar" y complementariamente como "bibliotecas de información";

Y el "integrador -educacional" que asigna un rol activo al enseñar y aprender basado en la exploración, experimentación, debate y reflexión, propone que las TICs sean desarrolladas como prácticas de gestión pedagógicas innovadoras (proyectos en red, formas bimodales de clase; uso de materiales hipermedia y simulaciones) (Levis, 2007; Marenco & Urvoy).

El interés por el estudio del impacto de las tecnologías de la información y la comunicación (TICs) en los procesos educativos ha aumentado progresivamente en los últimos años, en paralelo a la creciente incorporación de estas tecnologías en todos los niveles de enseñanza.

En este contexto, y para tratar de comprender dicho impacto, se ha planteado cada vez con más fuerza la necesidad de estudiar de manera empírica la manera en que profesores y alumnos usan las TIC en el desarrollo real de las prácticas que llevan a cabo en su gestión.

Este planteamiento supone desplazar el énfasis desde el interés por estudiar de forma directa la manera en que las TIC influyen en el aprendizaje o el rendimiento de los gestores fundamentando su interés por estudiar cómo las TIC se insertan en las prácticas universitarias y cómo, eventualmente, pueden transformarlas y mejorarlas, asumiendo que el aprendizaje de los alumnos se relaciona, y depende de, la calidad de las prácticas en las que participan dentro del aula.

Centrarse en los usos de las TIC conlleva la necesidad de identificar las dimensiones fundamentales de las prácticas de gestión. Cualquier análisis de estas prácticas implica siempre una selección de los aspectos que se consideran más relevantes en ellas. Son los marcos teóricos y los modelos de funcionamiento de la gestión, derivados de dichos marcos, los que pueden delimitar y fundamentar tal selección.

En el caso que nos ocupa, estos marcos y modelos deben dar cuenta no sólo de los objetivos de aprendizaje previstos, de los usos de las TIC que se hayan planificado a priori o de los resultados finales obtenidos por los alumnos, sino de los procesos mismos que llevan a obtener tales resultados, de las maneras en que las TIC son utilizadas realmente por profesores y alumnos a lo largo de esos procesos, y del grado en que los usos reales resultan o no coincidentes con los usos inicialmente previstos.

Son varios los usos de las TIC que se han identificado para apoyar el aprendizaje y la enseñanza y varias las clasificaciones que se han propuesto sobre dichos usos. Diversos investigadores de la integración de las TIC en la educación han clasificado los de acuerdo con Galvis (2004), las TIC han sido utilizadas con tres diferentes objetivos en los ambientes de aprendizaje:

a) Apoyar la transmisión de mensajes a los estudiantes por medio de tutoriales, ejercitadores y sitios web informativos.

b) Apoyar el aprendizaje activo mediante la experimentación con los objetos de estudio a través de simuladores de procesos, calculadoras, juegos de actividad, competencias o roles, paquetes de procesamiento estadístico de datos, navegadores y herramientas de productividad.

c) Facilitar la interacción para aprender mediante juegos en red colaborativos, mensajería electrónica, e-mail, foros, video o audio conferencia.

Por otra parte, con base en la revisión de los estudios sobre informática en educación de las décadas de los años 80 y 90, Fouts (2000) clasificó los usos de las TIC con propósitos educativos en cuatro categorías:

a)Enseñar, practicar y ejercitar.
b)Simular, resolver problemas y elaborar productos.
c) Proveer acceso a las informaciones.
d) Servir como medio de comunicación con otras personas.

Existen 5 niveles de uso de las TIC por parte de los docentes, según Hooper & Rieber

Familiarización, planteada por Hooper & Rieber las TIC en actividades personales, aprende a usar el computador y algunos programas, pero no los lleva al campo educativo.
Utilización: el profesor lleva las TICs  al aula, pero no lo hace con un propósito pedagógico sino para facilitar su labor administrativa.

Integración: el profesor de manera consciente, decide asignar tareas y responsabilidades a las TIC para apoyar su labor docente, y en ocasiones no puede llevar a cabo las actividades planeadas si no cuenta con las herramientas tecnológicas.

Reorientación: el rol del profesor en el ambiente de aprendizaje es de facilitador de la construcción de conocimientos y las TIC le permiten cumplir con este rol. El foco del ambiente de aprendizaje es el estudiante.

Evolución: el profesor está en continua evolución de sus prácticas pedagógicas con base en los conocimientos sobre cómo aprenden las personas y en las nuevas herramientas tecnológicas que van surgiendo.


Tendencias
En casi todas partes del mundo, con excepción de los países de ingreso más bajo, la educación superior enfrenta problemas similares y experimenta transformaciones que apuntan en una dirección común.

Los analistas atribuyen esta convergencia a los cambios que trae consigo la globalización, los cuales obligan a los sistemas a adaptarse a desafíos que, en lo básico, producen respuestas orientadas en una dirección común.

Estos desafíos pueden resumirse sintéticamente de la siguiente forma:
En todas partes, la educación superior es vista como un pilar de la competitividad de los países, debiendo apoyar su inserción en un sistema económico global que usa el capital humano y el conocimiento avanzado como principales factores de producción.

En todas partes ella debe hacerse cargo de aumentar las oportunidades de formación en favor de los jóvenes graduados de la educación media y de la población en su conjunto, en la perspectiva de la educación a lo largo de la vida.

En todas partes debe diversificar su oferta y plataforma de proveedores con el fin de acomodar a un número creciente de jóvenes y adultos con variadas demandas formativas, junto con responder a las dinámicas de expansión, diferenciación y especialización del conocimiento avanzado, en torno al cual se tejen las redes productivas, tecnológicas, de comercio y políticas de la sociedad global.

En todas partes, estos sistemas están siendo impelidos a diferenciarse institucionalmente—lo cual aumenta su complejidad—con el propósito de dar cabida a una división y organización cada vez más especializadas del trabajo de producción, transmisión y transferencia del conocimiento avanzado.

En todas partes la educación superior empieza a ser evaluada externamente con participación de pares académicos y representantes de los gobiernos y del sector productivo de manera tal de asegurar la calidad de sus procesos y productos, la efectividad de sus resultados y la eficiencia de su operación, al tiempo que se busca elevar su transparencia y responsabilidad frente a diversos actores interesados (stakeholders).

 En todas partes se le exige aumentar la relevancia y pertinencia de sus funciones; esto es, incrementar su contribución a la profesionalización y tecnificación de la economía, alinearse con las cambiantes demandas del mercado laboral, participar en la frontera del conocimiento y alimentar el continuo proceso de reflexión y análisis mediante el cual las sociedades modernas conducen sus asuntos públicos.

 Por último, en todo el mundo la educación superior está bajo creciente presión para ampliar y diversificar sus fuentes de financiamiento y así poder hacer frente a la espiral de costos desencadenada por la masificación de la matrícula, las exigencias de calidad y pertinencia, la producción del conocimiento avanzado, la complejidad de las funciones de gestión, la incorporación de las tecnologías de información y, en general, la carrera competitiva por reputaciones y prestigio académico en el mundo global.


Superior experimenta un conjunto de transformaciones que pueden agruparse en siete grandes tendencias:
1. Masificación de los sistemas, producto de la oferta cada vez mayor de oportunidades de acceso;

2. Diferenciación horizontal y vertical de los sistemas e instituciones;

3. Aseguramiento de la calidad de los servicios y productos a través de procedimientos de responsabilización pública de las instituciones;

4. Demandas crecientes dirigidas hacia las instituciones y los sistemas para elevar la relevancia y pertinencia de sus funciones de conocimiento;

5. Diversificación y racionalización de las fuentes de financiamiento de la educación superior;

6. Adopción de culturas organizacionales centradas en la innovación y el emprendimiento y, como consecuencia de estas tendencias,

7. Desplazamiento del centro de gravedad de la educación superior desde las esferas del estado y del poder corporativo hacia la esfera del mercado y la competencia.



                                                                                                           

Gracias por sus atenciones